EL VIAJE CREATIVO DE LA TERAPIA GESTALT

EL VIAJE CREATIVO DE LA TERAPIA GESTALT

Será porque en mi andadura profesional he tenido la suerte de formarme con Francisco Peñarrubia, Claudio Naranjo, Alejandro Jodorowsky, Joan Garriga y Bert Hellinger, entre otros; y también porque a mis años, que no son pocos, reconozco pertenecer a ese grupo de gente que cree que cada persona puede encontrar su fuente de inspiración interna para poder desarrollar una vida ¨ llena de Vida¨, que he decidido enfocar el proceso terapéutico como un viaje hacia nosotros mismos en búsqueda de el GRAN POTENCIAL CREATIVO, LA FUENTE DE INSPIRACIÓN ÚNICA QUE TENEMOS TODOS LOS SERES HUMANOS,  la cual nos permite crear, recrear y transformar nuestra existencia.

Para poder acceder a dicha fuente, que en Gestalt se  denomina: “autorregulación organísmica”, primero tenemos que desarrollar un conocimiento y una conciencia clara de nosotros mismos.  Un DARNOS CUENTA  de esas gafas que nos hacen ver y movernos frente a determinadas circunstancias de una  forma o estilo específico.  

Conceptos culturales, dinámicas emocionales, acciones y posicionamientos que nos fueron transmitidos por la familia de origen, en primer lugar,  y más tarde en la escuela y el entorno dónde crecimos; así como también los episodios vitales y relacionales que hemos experimentado desde nuestro nacimiento  y en nuestra infancia. Esta historia personal, este guion de vida  ha hecho que fuéramos construyendo  un mapa de ruta para salir al mundo, este mapa  en muchas ocasiones lo confundimos con el territorio.  

Para que no ocurra de esta manera, tenemos que actualizar, observar y experimentar TODO EL TIEMPO los hechos en EL PURO AQUÍ Y AHORA. Con esto me refiero a los momentos y las circunstancias  del PRESENTE CONTINUO, dicho PRESENTE nos conecta con lo real y nos invita a descubrir y redescubrir herramientas para experimentarlo,  en muchos casos encontramos recursos en nosotros mismos, que desconocíamos. En eso consiste el crecimiento. Y les puedo asegurar que mientras tengamos vida es posible.

Es desde este PURO PRESENTE que podemos DARNOS CUENTA de nuevas capacidades frente a los hechos; los hechos siempre son dinámicos  y constantemente están invitándonos a un nuevo desafío creativo dónde el viaje misterioso de la Vida se hace evidente con toda su riqueza.

Soltar amarras, romper barreras, atrevernos poco a poco a experimentar nuestra creatividad y el deseo de desarrollar todos nuestros potenciales es la invitación que hace desde sus orígenes La Terapia Gestalt. Convertir nuestra existencia en un camino lleno de diferentes aventuras y aprendizaje.

Este viaje, este proceso, esta posibilidad sólo se puede hacer en el PRESENTE, EN LA PURA PRESENCIA DE LA VIDA QUE CONSTANTEMENTE SE ESTÁ MANIFESTANDO EN NOSOTROS. DESPERTAR DEL CUENTO QUE NOS CONTAMOS PARA SENTIR CADA MOMENTO QUE ESTAMOS VIVIENDO, EL CUAL ES IRREPETIBLE Y ÚNICO.

Es por eso que los invito a que se atrevan a responder a cada respiración, a cada latido del corazón, a cada movimiento, cada vez con más conciencia. Con más conciencia de que  somos coocreadores con la misteriosa energía vital, de nuestra existencia.

 Coocreadores implica también ser responsables, y ser responsables no es nada más y nada menos que responder a cada circunstancia que nos plantea la realidad.

Vivir en el cambio y descansar en el cambio constante, como lo hacen nuestras células y por lo tanto nuestro cuerpo, que  va más allá de la razón.

Y no estoy hablando  de desechar la razón ni mucho menos, solamente darle el  espacio correspondiente, el cual tiene que equilibrarse con el desarrollo emocional, con la conciencia del cuerpo y sobre todo  con la humildad de que  cada movimiento es desconocido, decirle a la razón que estamos bastante ¨pez¨ frente a la fuerza misteriosa que nos mueve todo el tiempo, aún desde lo imperceptible.

Nuestra fuente creadora necesita la libertad de poder expresarse y nosotros estamos capacitados para desarrollar la valentía de atrevernos a ser nosotros mismos.

 Trascender los condicionamientos, los viejos patrones, los antiguos esquemas, y comprender que vivir es experimentar, es movimiento, y es dinamismo. Poder recuperar la curiosidad del niño, la capacidad de crear e investigar, acompañada por la emoción del descubrimiento constante de que estamos vivos AQUÍ Y AHORA. Y que en realidad esta es la única obviedad.

Por eso amo y práctico La Gestalt y otras terapias de corte humanista y creativo. Porque la Gestalt sigue siendo para mí una revolución que nos invita a una evolución permanente hacia la experiencia  de que AQUÍ Y AHORA, SI ESTAMOS VIVOS!

LA MAGIA DE LOS BOSQUES SUECOS I. REFLEXIONES DE UNA TERAPEUTA GESTÁLTICA

LA MAGIA DE LOS BOSQUES SUECOS I. REFLEXIONES DE UNA TERAPEUTA GESTÁLTICA

Hacía mucho tiempo que no estaba  en contacto tan profundo con La Madre Naturaleza y por regalos de la Vida este verano me tocó estrechar vínculos con los bosques y lagos de un paraje llamado Bergsjo en el centro norte de Suecia.

En otras oportunidades los veía de lejos, al costado de la carretera,  los imaginaba  llenos de oscuros peligros, agresivos, con misteriosos recovecos dónde el alma podía quedar atrapada en un laberinto del cual iba  a ser incapaz  de salir y encontrar el camino de regreso. Es increíble el poder fantasioso de la mente… el miedo alimentado por dicha fantasía nos lleva a los infiernos más temidos, a esas imágenes paralizantes que nos impiden  experimentar  los hechos más allá de las ideas,  en este caso lo comprobé  en muchas ocasiones; el mecanismo llamado proyección estaba en activo y sólo el AQUI Y AHORA permitía distinguir lo imaginado de  lo real.

Me fui adentrando muy despacio en el desconocido paisaje con la ayuda de un palo que me acompañó todo el viaje cómo apoyo…

Lo primero que intenté es estar TOTALMENTE PRESENTE, viendo dónde pisaba para no caer ni resbalar, tengo los tobillos muy frágiles y estar con la ATENCIÓN  constante me permitía cierta seguridad  frente a lo desconocido;  ATENCION EN EL AQUÍ Y AHORA  fue el entrenamiento.     A medida que se desarrollaba esta actitud  percibía mayor  claridad en cada rincón,  y dicho entrenamiento sumado al descubrimiento de ese mundo  me llenaba de regocijo y sorpresa.

Comencé la exploración y había llovido,  aunque hacía más de dos horas que el sol del verano estaba presente,   pude observar que las gotitas sin evaporar formaban una especie de luminosas  luciérnagas de  agua  las cuales reflejaban el arco iris del atardecer. Los pájaros trinaban alegres y en un pequeño hueco del bosque un tronco de árbol me sirvió de asiento…respiré buscando calma y relajación, se me hizo evidente en ese momento el poder de la  respiración, me conmovió la paz que percibí,  el olor de la tierra húmeda, los  rayos del sol que atravesaban las ramas de los árboles, la cantidad infinita de especies de musgos, los diferentes verdes y marrones que se abrían frente a mis ojo…¡ Los cinco sentidos estaban despiertos y llenos de gozo!

De repente me llamó la atención un frágil helecho que se dejaba mecer por el viento, que no se resistía y apoyándose en él dibujaba una danza exquisita y maestra de ACEPTACIÓN.

En ese momento recordé cuantas veces  me resisto a Aceptar  el Presente  tal como es, cuantas veces pretendo “manipular” lo esencial que se está jugando en el Aquí y Ahora,  en cuantos momentos me daño o daño por no querer rendirme a los hecho y danzar con ellos… Los condicionamientos, las estructuras viejas, en definitiva, las vocecitas que interpretan lo que está ocurriendo vuelven a ser el factor que impiden vivir la experiencia del fluir constante de la existencia.

También percibí que sí me situaba en ese fluir experimentaba el Darme Cuenta que no se puede atrapar ni controlar nada, que todo está en un constante movimiento.  Sentí una pizca de miedo al tocar el aroma de la incertidumbre, ese vacío que nos devuelve lo pequeños que somos y nos evidencia   una Fuerza  Mayor inmanejable que empequeñece la fantasía egóica de que todo se puede controlar… Empecé entonces a reflexionar sobre lo que me producía inquietud, y comprobé que  era perderme en esa inmensidad. ¿Cómo orientarme entonces?  Y en esa Atenta observación  del terreno descubrí que los tendidos eléctricos informaban de la cercanía de una carretera.

Cogí el palo,  mi bastón de “poder”, jejeje, claro que así lo fue, porque gracias a él ” pude” caminar más fácilmente por territorios desconocidos,   y me adentré en  un bosque espeso  y grande que me invitaba a conocer sus misterios. Allí me fui, piernitas frágiles y a la vez activas de 60 primaveras,  intento de cabeza vacía de pensamientos  anticipados, ¡AQUÍ Y AHORA ESO AQUI Y AHORA!

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